Un lugar en el tiempo

La Capilla de la Bolsa está ubicada en pleno centro histórico de Madrid, junto a la Plaza Mayor. Concretamente, en la calle de la Bolsa, llamada también de Las Leñeras porque en ella se apilaban atillos de leña para las quemas de la Inquisición.

El edificio en el que se encuentra el restaurante fue en la Edad Media la ermita de Santa Cruz que, según cuenta la historia, se relaciona con la mística orden de los templarios, guerreros cruzados cuya misión última era salvaguardar el cristianismo primitivo, lugares sagrados y símbolos. Años después, el Archivo de la Villa identifica también este edificio como lugar de reuniones de la primera logia masónica en España.

A partir del siglo XVIII, una densa niebla de misterios envuelve el edificio de La Capilla de la Bolsa. Algunas de las familias propietarias aparecen como anónimas y se escribe que tuvo diferentes usos privados y laicos, siendo definitivamente ubicación de la primera Bolsa de Madrid. Durante el siglo XIX quedó sin uso, hasta que hace 20 años se abrió al público como restaurante y en junio de 2005, tras ser redecorado, se reabrió como La Capilla de la Bolsa.

La arquitectura del espacio, en especial la bóveda barroca y columnas originales se ha respetado, de forma que el cliente puede de alguna forma disfrutar de cientos de años de Historia del Arte.

La Capilla

En la sala La Capilla se ha mantenido un estilo clásico bajo la bóveda de cañón barroca decorada con labores de escayola y pan de oro.

Tentaciones

La moderna sala Tentaciones, situada en la planta baja, es de uso exclusivo de los clientes del restaurante.

Monseñor

Recrea un ambiente inglés que sirve de continuidad al Lucernario, con una chimenea francesa y una interesante colección de grabados de iglesias antiguas de Madrid.

Abadesa

Cubre sus paredes con paneles de ónix verde de Pakistán y lámparas mariposa realizadas en exclusiva para este salón.

Obispo

Espacio acogedor de paredes plateadas, mobiliario de aluminio fundido en formas orgánicas y un fresco pintado en el techo por una artista siciliana.

Lucernario

Tonalidades doradas cubren por completo las paredes de este salón en el que destacan los delicados retratos con figuras femeninas inspiradas en la cultura greco-romana que cuelgan de sus paredes.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.ACEPTAR